Este tipo de situaciones se da cuando el perro vive encerrado y no tiene la posibilidad de correr, saltar o jugar. Pero también cuando hay falta de cuidado y cariño. “De esta forma, trata de llamar la atención de su familia. Generalmente, ocurre en hogares en donde no hay nadie en casa durante varias horas”.
¿QUÉ HACER?
Este tipo de comportamientos son modificados con la ayuda de un adiestrador canino. Si no puede acudir a uno, basta con pasearlo dos veces al día: en la mañana y en la noche, para que descargue toda esa energía que tiene contenida.