En un hito histórico sin precedentes, Cataluña se convierte en la segunda comunidad autónoma de España que prohíbe por ley las corridas de toros.
El Parlamento de Cataluña aprobó con 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones el proyecto de ley que modifica el artículo 6 de la Ley de Protección Animal (decreto 2/2008 del 15 de abril), agregando una letra (f) al apartado 1 del artículo 6, que incluiría bajo su protección a los toros, bajo este texto:
"f. Las corridas de toros y los espectáculos con toros que incluyan la muerte del animal y la aplicación de las "suertes" de la pica, las banderillas y el estoque, así como los espectáculos taurinos de cualquier modalidad que se celebren en las plazas de toros o fuera de ellas, a excepción de las fiestas con toros a que se refiere la letra b) del segundo apartado del artículo 6".
Esta victoria significa una puerta abierta para lograr la abolición de la tauromaquia en todo el mundo. Es también una esperanza para los animales, un hecho histórico que marca el inicio de una sociedad que está avanzando. Cada vez más ciudadanos y políticos están siendo más sensibles ante el maltrato animal, lo que nos convierte en una sociedad cada vez más civilizada.
Desde hace muchos años el movimiento abolicionista en Cataluña ha protagonizado un importante trabajo, recogiendo firmas a pie de calle para terminar con la tortura de los toros en las corridas. Ciudadanos anónimos y entidades que siempre promocionaron el fin de la tauromaquia, se reunieron bajo la plataforma Prou! ("Basta", en catalán), que en 2008 llevó la moción de presentar un proyecto de ley al parlamento. En noviembre de ese año, el Parlamento catalán aceptó la propuesta de ley y dio vía libre a la Plataforma, que debía recoger firmas de apoyo durante 120 días hábiles.
El trabajo de todos los fedatarios que recogieron firmas a pie de calle, fue fundamental: 180.169 firmas (de las 50.000 mínimas con que se apoya una ILP) fueron presentadas al Parlamento en abril del 2009. Entonces comenzó el proceso dentro del Parlamento: en diciembre de 2009 se votó en el pleno si se admitía a trámite y discusión; ganando el si con el voto de 67 diputados. En marzo del 2010 se celebraron las comparecencias de expertos en diferentes áreas, que expusieron argumentos para abolir o para mantener las corridas de toros.
Cataluña se erige como la segunda comunidad autónoma de España (después de Canarias) que prohíbe una práctica arraigada, pero con la que un 70% de los españoles no está de acuerdo o no le interesa mayormente.
Hace una semana, otra ILP para abolir las corridas de toros fue presentada y admitida a trámite en el Parlamento de la Comunidad de Madrid, por lo que las bases de esta tradición cruel comienzan a debilitarse.
La prohibición es una victoria simbólica
La decisión del Parlamento catalán de prohibir las corridas de toros en Cataluña a partir del 1 de enero de 2012 "es una victoria simbólica", según el Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal.
Se ha prohibido el ritual de maltrato animal atrasado que se debería de eliminar ya en toda España.
El Parlamento catalán ha dado luz verde a una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) avalada por 180.000 ciudadanos que pedía abolir las corridas de toros, prohibición que afectará a La Monumental de Barcelona, la única plaza en activo en Cataluña.
No es una votación contra España; es una votación por la vida y también por la imagen de España a favor de los animales. Esta medida es "un pequeño pasito" con el que se salvará "la vida de unos 120 toros".
En Madrid se votará, pero está más complicado por su obsesión por declararlo bien de interés cultural.
Pero la fiesta taurina "no puede ser cultura".
Las encuestas dicen que hay un 70 por ciento de la población (española) que está en contra de las corridas de toros. Si ese 70 por ciento fuera consciente de que sus impuestos están pagando el maltrato animal, reaccionarían y se opondrían mayoritariamente.