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Protocolo de Kyoto
(Ver texto completo del Protocolo)
El Protocolo de Kioto es un avance sin precedentes en la adopción de compromisos gubernamentales para detener el avance del cambio climático, un fenómeno que está poniendo a millones de personas en riesgo en todo el mundo.
Es el primer paso en el inicio de una nueva era energética que implique el abandono progresivo de los combustibles fósiles, principales causantes del calentamiento global, y su reemplazo por fuentes renovables y limpias.
La entrada en vigor del Protocolo sienta las bases para futuros compromisos de reducción mucho más profundos, acordes con las proyecciones hoy más que alarmantes sobre los impactos de este fenómeno.
Las organizaciones ambientalistas y científicos de todo el mundo afirman que los impactos del Cambio Climático son cada vez más notorios, señalando el aumento del nivel del mar, los eventos climáticos extremos y de gran escala, inundaciones y sequías que cada año se incrementan de manera alarmante en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que cada año mueren 160.000 personas por el Cambio Climático. Un fenómeno sin fronteras en el que los países en desarrollo son los más vulnerables
EEUU emite un 25% de los gases responsables del calentamiento global: el presidente George W. Bush ha rechazado realizar esfuerzos para combatir el cambio climático global, al igual que Australia, negándose a unirse al Protocolo de Kioto.
El Protocolo es un importante primer paso, pero aún hay un largo camino por delante. Para detener el cambio climático debemos replantear el uso del petróleo y del gas e invertir en fuentes de energía seguras y limpias como la eólica y la solar. Debemos también usar la energía en forma más eficiente.
Debido a las emisiones de gases de efecto invernadero realizadas por el hombre en el pasado, el mundo enfrentará un inevitable aumento de su temperatura media de 1,3ºC por sobre los niveles pre-industriales. De las acciones que la comunidad global emprenda dependerá cual será el aumento total que tendremos durante el presente siglo. Se estima que si se superan los 2ºC, los impactos tendrán dimensiones catastróficas. Para evitar alcanzar esta temperatura crítica es necesario que los países industrializados superen los objetivos de reducción del Protocolo de Kioto y se alcancen reducciones de emisiones de al menos el 30% por debajo de los niveles del año 1990 antes del año 2020 y de un 60 a 80% para el año 2050 con reducciones aún mayores posteriormente.
Protocolo de Kioto sobre el cambio climático
El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático es un acuerdo internacional que tiene por objeto reducir las emisiones de seis gases provocadores del calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), además de tres gases industriales fluorados: Hidrofluorocarbonos (HFC), Perfluorocarbonos (PFC) y Hexafluoruro de azufre (SF6), en un porcentaje aproximado de un 5%, dentro del periodo que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones al año 1990. (Ejemplo: si la contaminación de estos gases en 1990 alcanzaba el 100%, al término del año 2012 deberá ser del 95%).
El 5% es un porcentaje a nivel global y cada país obligado por Kioto tiene sus propios porcentajes de emisión que debe disminuir.
Este instrumento se encuentra dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), suscrita en 1992 dentro de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. El protocolo vino a dar fuerza vinculante a lo que en ese entonces no pudo hacer la UNFCCC.
Antecedentes
El 11 de diciembre de 1997 los países industrializados se comprometieron, en la ciudad de Kioto, a ejecutar un conjunto de medidas para reducir los gases de efecto invernadero. Los gobiernos pactaron reducir en un 5% de media las emisiones contaminantes entre 2008 y 2012, tomando como referencia los niveles de 1990. El acuerdo entró en vigor el 16 de febrero de 2005, después de la ratificación por parte de Rusia el 18 de noviembre de 2004.
El objetivo principal es disminuir el cambio climático de origen antropogénico cuya base es el efecto invernadero. Según la ONU, la temperatura media de la superficie del planeta aumentarà entre 1,4 y 5,8 °C de aquí a 2100, a pesar que los inviernos son más fríos. Esto se conoce como Calentamiento global. “Estos cambios repercutirán gravemente en el ecosistema y en las economías”, señala la Comisión Europea sobre Kioto.
Con respecto a los compromisos en la reducción de emisiones, la energía nuclear queda excluida de los mecanismos financieros de intercambio de tecnología y emisiones asociados al Protocolo de Kioto, pero es una de las formas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en cada país. El IPCC recomienda la energía nuclear como una de las tecnologías clave para la mitigación del calentamiento global.
Entrada en vigor
El compromiso sería obligatorio al ratificarlo los países industrializados responsables de, al menos, 55% de las emisiones de CO2. Con la ratificación de Rusia en noviembre de 2004, después que la UE pague la reconversión industrial y la modernización de sus instalaciones, en especial las petroleras, el protocolo ha entrado en vigor.
Además, se promovió la generación de un desarrollo sostenible, de forma que se utilice también energías no convencionales y así disminuya el calentamiento global.
Estados Unidos firmó el acuerdo pero no lo ratificó (ni Bill Clinton, ni George W. Bush), por lo que su adhesión sólo fue simbólica hasta que en 2001 el gobierno de Bush se retiró del protocolo, según su declaración, porque el Protocolo es ineficiente e injusto al involucrar sólo a los países industrializados y excluir de las restricciones a algunos de los mayores emisores de gases en vías de desarrollo (China e India en particular), lo cual considera que perjudicaría gravemente la economía estadounidense.
La Unión Europea, como agente especialmente activo en la concreción del Protocolo, se comprometió a reducir sus emisiones del 2008 al 2012 en un 5,2% respecto de las de 1990. A cada país se le otorgó un margen distinto en función de diversas variables económicas y medioambientales según el principio de «reparto de la carga».
España -que se comprometió a aumentar sus emisiones un máximo del 15% en relación a 1990- es el país miembro que menos posibilidades tiene de cumplir lo pactado.
ACTO
Decisión 2002/358/CE del Consejo, de 25 de abril de 2002, relativa a la aprobación, en nombre de la Comunidad Europea, del Protocolo de Kioto de la Convención marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, y al cumplimiento conjunto de los compromisos contraídos con arreglo al mismo.
El 4 de febrero de 1991, el Consejo autorizó a la Comisión para que participara, en nombre de la Comunidad Europea, en las negociaciones sobre la Convención marco de las Naciones Unidas relativa al cambio climático, adoptada en Nueva York el 9 de mayo de 1992. La Comunidad Europea ratificó la Convención marco mediante la Decisión 94/69/CE, de 15 de diciembre de 1993. La Convención entró en vigor el 21 de marzo de 1994.
La Convención marco permite, entre otras cosas, reforzar la concienciación pública, a escala mundial, sobre los problemas relacionados con el cambio climático. La Unión Europea ha respetado el compromiso adquirido en el marco de la Convención de volver a situar en 2000 las emisiones en los niveles de 1990. Pero muchos países industrializados, incluido EEUU, no han realizado el objetivo de estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero a estos niveles. Por ello se decidió, en la cuarta Conferencia de las Partes (celebrada en Berlín en marzo de 1995), negociar un protocolo que tuviera medidas de reducción de las emisiones de los países industrializados en el período posterior al año 2000. Tras una larga preparación, el 11 de diciembre de 1997 se aprobó el Protocolo de Kioto.
El 29 de abril de 1998, la Comunidad Europea firmó el Protocolo, y en diciembre de 2001, el Consejo Europeo de Laeken confirmó la voluntad de la Unión de que el Protocolo de Kioto entrara en vigor antes de la cumbre mundial de desarrollo sostenible de Johannesburgo (del 26 de agosto al 4 de septiembre). Para alcanzar este objetivo, la Decisión aprueba el Protocolo en nombre de la Comunidad. Los Estados miembros se comprometieron a depositar sus instrumentos de ratificación al mismo tiempo que la Comunidad y, en la medida de lo posible, antes del 1 de junio de 2002.
El anexo II de la Decisión indica los compromisos en materia de limitación y reducción de las emisiones acordados por la Comunidad y sus Estados miembros para el primer período de compromiso (2008-2012).
Contenido del Protocolo
El Protocolo de Kioto se aplica a las emisiones de seis gases de efecto invernadero:
Dióxido de carbono (CO2);
Metano (CH4);
Óxido nitroso (N2O);
Hidrofluorocarbonos (HFC);
Perfluorocarbonos (PFC);
Hexafluoruro de azufre (SF6).
Globalmente, los Estados Partes en el Acuerdo del anexo I de la Convención marco se comprometen a reducir sus emisiones de gas de efecto invernadero en, al menos, un 5 % con respecto al nivel de 1990 durante el período 2008-2012. El anexo B del Protocolo contiene los compromisos cuantificados suscritos por los Estados Partes en el Acuerdo.
Para el período anterior a 2008, las Partes se comprometen a progresar en sus compromisos, a más tardar, en el 2005, y a facilitar las pruebas correspondientes.
El año 1995 puede considerarse el año de referencia para los Estados Partes en el Acuerdo que lo deseen en lo que respecta a las emisiones de HFC, PFC y SF6.
Para alcanzar estos objetivos, el Protocolo propone una serie de medios:
Reforzar o establecer políticas nacionales de reducción de las emisiones (aumento de la eficacia energética, fomento de formas de agricultura sostenibles, desarrollo de fuentes de energías renovables…);
Cooperar con las otras Partes (intercambio de experiencias o información, coordinación de políticas nacionales para una mayor eficacia por medio de mecanismos de cooperación, como el permiso de emisión, aplicación conjunta y mecanismo de desarrollo limpio).
Los Estados Partes establecerán un sistema nacional de estimación de las emisiones antropogénicas por fuentes y de absorción por sumideros de todos los gases de efecto invernadero que no estén regulados por el Protocolo de Montreal, a más tardar, un año antes del primer período de compromiso.
Para el segundo período de compromisos, se prevé un examen de los mismos, a más tardar, en el año 2005.
El objetivo del Protocolo es reducir un 5,2% las emisiones de gases de efecto invernadero globales sobre los niveles de 1990 para el 2008-2012. Este es el único mecanismo internacional para empezar a hacer frente al cambio climático y minimizar sus impactos, mediante objetivos legalmente obligatorios para que los países industrializados reduzcan las emisiones de 6 gases de efecto invernadero de origen humano (dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6)).
En 2005, todos los países que han ratificado el Protocolo decidieron que debía seguir vigente más allá de 2012, cuando los actuales objetivos vencerían y con reducciones de emisiones mucho más ambiciosas. En Bali, se discutiò sobre cómo lograrlo.
Breve historia del Protocolo de Kioto
1988: Toronto, Canada: Se celebró la Conferencia de Toronto sobre Cambios en la Atmósfera. Fue la primera reunión de alto nivel donde científicos y políticos discutieron sobre las medidas para combatir el cambio climático. En esta Conferencia, los países industrializados se comprometieron a reducir voluntariamente las emisiones de CO2 un 20% para el 2005 (se conoció como el "Objetivo Toronto"). La reunión fue crucial para crear el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), formado por los 300 mejores científicos del mundo a los que se les encargó revisar e informar sobre los últimos acontecimientos científicos, impactos y soluciones al cambio climático.
1990: Sundsvall, Suecia: Se publica el Primer Informe de Evaluación del IPCC, donde se ve la necesidad de reducir las emisiones de CO2 en un 60-80% sobre los niveles de 1990, para estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Este primer informe provoca la negociación del Convenio Marco sobre Cambio Climático de la ONU.
1990: Ginebra, Suiza: Segunda Conferencia Mundial sobre el Clima. El informe del IPCC es el impulso necesario a nivel político para enfrentar globalmente y sin dilación al problema del cambio climático a través de la UNFCCC, y reafirma el deseo de compromisos reales de reducción por la comunidad internacional. La declaración política de la cumbre se reafirma en que "existen amenazas de daños serios o irreversibles, y la falta de completa certidumbre científica no debe ser razón para posponer medidas para prevenir tal degradación medioambiental". Y acordaron que "el objetivo final debería ser estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero a un nivel que prevenga las interferencias antropogénicas con el clima".
1990: ONU, Nueva York: La Resolución 45/212 de la ONU establecía el Comité Negociador de la UNFCCC, bajo los auspicios de la Asamblea General, con el mandato de desarrollar estas negociaciones para llegar a tiempo a la Cumbre de la Tierra de Río de 1992. La primera sesión del grupo la ensombreciò la Primera Guerra del Golfo.
1991: ONU, Nueva York: Los países industrializados se comprometían a reducir sus emisiones de CO2 a los niveles de 1990 para el año 2000. Bajo la presión de la Administración de Bush padre, los compromisos que se adoptaron no eran legalmente vinculantes.
1992: Rio de Janeiro, Brasil: Durante la Cumbre de la Tierra, entra en vigor la UNFCCC abriéndose el período para la adhesión de todos los países.
1994: La Asociación de Pequeños Países Insulares (AOSIS) intenta introducir un protocolo pidiendo a los países industrializados que reduzcan sus emisiones de CO2 en un 20% sobre los niveles de 1990 para el año 2005. Su supervivencia está en juego.
1995: Cumbre de Berlín sobre Clima. Primera Conferencia de las Partes (COP1) con los más altos niveles políticos. En esta reunión se concluyó que los acuerdos de la UNFCCC eran demasiado laxos para lograr proteger al planeta de cambio climático, en especial si no decía nada de periodos posteriores al 2000. Las Partes acordaron negociar un acuerdo legal a tiempo para la COP3 con limitaciones y reducciones de emisiones específicas. El protocolo de la AOSIS se introdujo como elemento de negociación.
1995: Italia: Se publica el Segundo Informe de Evaluación del IPCC, donde colaboran 2.000 expertos concluyendo que "el balance de las evidencias sugiere la influencia humana discernible sobre el clima global", cuyos primeros impactos estamos ya viendo.
1996: Suiza: Segunda Reunión de las Partes (COP2). Se hacían pequeños progresos en lograr reducir emisiones de CO2 para un nuevo protocolo, cuando EEUU anunció que quería que los compromisos del protocolo fueran legalmente vinculantes, e introdujo el concepto de comercio de emisiones. En la declaración de Ginebra se asienta el trabajo del IPCC sobre la necesidad de "fortalecer urgentemente las acciones"; el planeta tiene que hacer frente a "impactos significativos, frecuentemente adversos" del cambio climático.
1997: Bélgica: Los ministros de Medio Ambiente de la UE acuerdan un objetivo de reducción de cara a las negociaciones de Kioto de un 15% para el 2010. La propuesta europea generó gran actividad diplomática y fue atacado por EEUU y Japón.
1997: ONU, Nueva York: años después de la Cumbre de Rio, los líderes mundiales se participaron en una sesión especial de la Asamblea General de la ONU para revisar el progreso de los compromisos del 1992. Solo se logró delimitar los temas a tratar en la próxima reunión, en Kioto, Japón. Clinton declaró "traeremos a la Conferencia de Kioto un compromiso por parte norteamericana fuerte, realista y con límites obligatorios que reducirán significativamente nuestras emisiones."
1997: Alemania: EEUU anunció su posición de lograr una estabilización de sus emisiones sobre los niveles de 1990 para el 2010 y una reducción de 5% para el 2015. Japón apuesta por una reducción del 5% para 2010 de 3 gases de efecto invernadero pero sin que sean legalmente vinculantes.
1997: Japón: Las negociaciones en torno al Protocolo concluyen con la adopción de un compromiso legalmente vinculante de reducción para los países industrializados, del 5,2% para el 2010 sobre los niveles de 1990. El Protocolo incluía la posibilidad de establecer un comercio de emisiones entre países industrializados. Japón debía reducir un 6%, EEUU un 7% y la UE un 8%. Otros países tenían el compromiso de estabilizar sus emisiones como Nueva Zelanda, Rusia o Ucrania, o incrementarlas como Noruega un 1% y Australia un 8%. Este Protocolo fue firmado por 160 países.
1998: Argentina: Se celebró la COP4 donde se negociaron aspectos no resueltos como los Mecanismos de Desarrollo Limpio, el Comercio de Emisiones y la transferencia de tecnología. Así mismo, se establece una fecha límite para decidir las reglas de Kioto.
1999: Alemania: Se celebra la COP5, en donde se intensifican los trabajos para conseguir cumplir con los calendarios establecidos en la COP4.
2000: Holanda: En la COP6 se preveía poder cerrar los aspectos inconclusos de Kioto y asegurar unas reducciones reales de gases de efecto invernadero. No fue así.
2001: Alemania: Se da lugar a la COP6-bis, por lo ocurrido en la COP6 en La Haya, y poder llegar a un acuerdo que permita poner en marcha el Protocolo de Kioto.
2001: Marruecos (Marrakech): La COP7 finalmente llega a un texto legal que recoge los compromisos de cada uno de los países y se estructuran muchos mecanismos del Protocolo de Kioto, pero aún quedan aspectos que faltan por resolver.
2002: India (Nueva Delhi): En la COP8 se avanzan sobre aspectos relativos a los Mecanismos de Desarrollo Limpio.
2003: Italia: La COP9 avanza en aspectos de la COP8, siendo el acontecimiento más sonado las confirmaciones y desmentidos por parte de Rusia sobre su ratificación.
2004: Rusia ratifica el Protocolo de Kioto en septiembre, elevando así la cuota ratificantes del Protocolo a la masa crítica necesaria para su entrada en vigor.
2004: Buenos Aires, Argentina: COP10. Arabia Saudí apoyó a EE.UU. y obstaculizó los los avances imponiendo condiciones sobre la disponibilidad de ayuda financiera para la adaptación de los países en vías de desarrollo. Exigían a cambio compensaciones derivadas de la pérdida de sus ingresos procedentes de la venta de petróleo, porque sus economías se verán afectadas al abandonar el consumo de combustibles fósiles.
2005: 16 de febrero. Entra en vigor, con 7 años de retraso, la única herramienta basada en compromisos legalmente vinculantes para la defensa del medio ambiente: el Protocolo de Kioto.
2005: Montreal, Canadá: COP11 y Primera Reunión de las Partes del Protocolo de Kioto (MOP1). En la reunión histórica, las partes del Protocolo deciden unánimemente que el Protocolo de Kioto siga después de 2012, cuando vencerán los actuales objetivos.
2006: Nairobi, Kenia: COP12/MOP2. Las negociaciones para acordar compromisos para las partes del Protocolo van muy lentas. Se logra un mecanismo "automático" e independiente para la financiación del Fondo de Adaptación a través de un "impuesto" del 7% sobre los Mecanismos de Desarrollo Limpio, pero los recursos son escasos.
2007: Unión Europea. La UE se compromete a un compromiso unilateral de emisiones del 20% para 2020 y a un 30% si los demás países se unen a el compromiso marcando su estrategia para las negociaciones de Bali. El IPCC ha dejado claro que la reducción de emisiones mínima que podría evitar los efectos más peligrosos del cambio climático es, a nivel global, de un 30% para 2020 y de un 50% para 2050.
2007: ONU, Nueva York: Ban-Ki Moon invita a los líderes mundiales en una sesión especial de la Asamblea General de la ONU para instarles a llegar a las negociaciones de Bali listos para comprometerse a mayores reducciones de emisiones.
2007: Washington, EEUU: Bush invita a los mayores emisores del mundo para hablar de estrategias para combatir el cambio climático, sin cambios en su línea ineficaz de compromisos y basados en el desarrollo de energías renovables pero también de falsas soluciones como la energía nuclear y la captura y almacenamiento de carbono (CCS).
2007: Indonesia, Bali - COP13/MOP3 - Tras la presentación del Cuarto Informe del IPCC, hay gran expectativa para las negociaciones sobre el futuro del Protocolo de Kioto para después de 2012, en Bali del 3 al 14 de diciembre. Es imprescindible que de estas negociaciones salga un claro MANDATO DE BALI.
Situación actual del Protocolo de Kioto
Ahora es necesario negociar ulteriores y mayores compromisos de reducción de emisiones de CO2 para el futuro si queremos salvar el clima.
La Unión Europea aceptó el objetivo de un 8% de reducción mientras Japón, Canadá, Polonia y Hungría de un 6% y Croatia de un 5%. Pero otros países debían estabilizar sus emisiones como Nueva Zelanda, Rusia o Ucrania, o incrementarlas como Noruega, un 1%, o Islandia, un 10%, respecto a los niveles de 1990. Lo mismo con el reparto que los países europeos hicieron de su 8% conjunto, permitiendo a España aumentar las emisiones en un 15%.
Tras la ratificación de Rusia (septiembre de 2004) el Protocolo de Kioto se convierte en Ley internacional, poniendo en marcha todos sus mecanismos. La UE ha desarrollado una serie de directivas para comenzar a reducir las emisiones tan necesarias como urgentemente, pero, según el UNFCCC, la UE sólo había logrado estabilizar sus emisiones a los niveles de 1990 (-0,6%) y España es el país más alejado de todos de sus objetivos habiendo ya triplicado las emisiones permitidas (+48%).
El Mandato de Bali debe adoptar una serie de compromisos que logren mantener el aumento de la temperatura media global por debajo de los 2ªC. Para ello se necesita:
- Conseguir que el aumento de las emisiones globales alcancen su máximo en el 2015.
- Un drástico recorte de las emisiones liderado por los países desarrollados: reducción de al menos 30% para 2020 y prácticamente una reducción completa para el 2050.
- Incluir nuevas formas de negociación en Kioto para que, en el próximo periodo de compromiso, nuevos países industrializados con rentas altas como México, Corea del Sur, Singapur y Arabia Saudí adopten objetivos de reducción de obligado cumplimiento que contribuyan a la reducción del 30% en 2020.
- La creación de incentivos por los países industrializados para que los países de ràpida industrialización como China, Brasil, India y Sudáfrica se unan al sistema de comercio de emisiones de Kioto a través de objetivos sectoriales o compromisos de acción cuantificables, para reducir los gases de efecto invernadero.
- La creación de un sólido Fondo para la Implementación de Tecnologías Limpias financiado por los países desarrollados con el objetivo de transferir tecnología limpia, eficiente y renovable a países en desarrollo.
- Un Mecanismo de Reducción de la Deforestación para la financiación de la reducciòn de la deforestación en los próximos 15 años. Las reducciones de la protección de los bosques deben ser adicionales a las reducciones de las emisiones de la industria.
- Una serie de medidas para la Adaptación con mayor financiación que los actuales Fondos, junto con un análisis más profundo sobre las necesidades de adaptación.
- Todas estas medidas tendrán que acordarse antes de 2009.
Otros mecanismos
Estos mecanismos incluyendo el comercio de emisiones, no deberán anteponerse a las medidas internas para cumplir los compromisos en el marco del Protocolo.
A pesar de las propuestas de grupos ecologistas indicando con muchos estudios cómo las naciones industrializadas podrían fácilmente exceder los modestos objetivos del Protocolo a través tan sólo de medidas de reducción de emisiones, algunos países decidieron que necesitaban mayor flexibilidad para lograr sus objetivos, incluyendo así en el acuerdo de Kioto mecanismos para el "Comercio de Emisiones" (posibilidad de comprar excedentes de CO2 a otros países que hayan reducido sus emisiones), unos "Mecanismos de Desarrollo Limpio" (proyectos en países en desarrollo por parte de países industrializados), "la implementación conjunta" (puesta en práctica conjunta entre países industrializados de proyectos que ayuden a reducir emisiones) y los sumideros de carbono (dependencia de los bosques y la vegetación para absorber CO2).
Estos mecanismos son "suplementarios" de las medidas de reducción.
Se requiere que cada país ratifique el Protocolo de Kioto, para que puedan usar estos mecanismos, asumiendo así todas las cuestiones de este tratado internacional.
Soluciones
Es urgente cambiar el modelo energético actual para evitar un cambio climático peligroso. La única solución es la sustitución completa de las energías sucias por renovables y en el ahorro y la eficiencia.
Energías renovables
Con las tecnologías hoy disponibles, es viable plantearse un sistema de generación basado únicamente en energías renovables, no sólo para cubrir la demanda eléctrica sino también la demanda energética total. Comencemos ya la Revolución Renovable
Elegir energía limpia
Los graves problemas ambientales que genera la obtención de energía hacen necesario que se actúe desde todos los frentes posibles: como consumidores podríamos impulsar un cambio más rápido eligiendo energía limpia.
Eficiencia y ahorro
La energía más limpia es la que no se consume, por ello debe ser prioritario en todo momento el ahorro y la eficiencia energética.
Falsas soluciones
En los últimos años, la industria intentò proponer falsas soluciones al cambio climático generado por la quema de combustibles fósiles.
Qué es el Comercio de Emisiones
El comercio de emisiones es una compra-venta de emisiones de gases de efecto invernadero entre países con objetivos establecidos dentro del Protocolo de Kyoto (entre los países industrializados o pertenecientes al Anexo I del Protocolo). De esta manera, los que reduzcan sus emisiones más de lo comprometido podrán vender los certificados de emisiones excedentarios a los que no hayan alcanzado cumplir con su compromiso.
Se podrá negociar con todas las emisiones de los gases de efecto invernadero procedentes de:
1.-las cuotas de emisión asignadas por Kioto (sólo si han cumplido su objetivo),
2.- Emisiones procedentes de la Aplicación Conjunta y del los Mecanismo de Desarrollo Limpio.
Si algún país vende más cuotas de emisión de las permitidas se le prohibirá vender CO2 hasta que restaure los niveles exigidos teniendo un plazo de 30 días para ello.
El comercio de derechos de emisión no reduce por sí mismo las emisiones, sino que puede suponer una redistribución de las emisiones entre los países. La única manera de que este instrumento tenga algún beneficio medioambiental es establecer una cuota total estricta de los derechos de emisión que garantice el cumplimiento del Protocolo.
El comercio de emisiones entrará en funcionamiento en el 2008 a nivel internacional según el Protocolo de Kioto. Para ello, entró en vigor en octubre de 2003 una Directiva de la UE que supone el comienzo del sistema europeo de comercio de emisiones de gases de efecto invernadero (SECE o ETS en su sigla inglesa).
Para preparar el SECE, establece la necesidad de asignar la cantidad de emisiones a distribuir entre distintos sectores, responsables de entre el 45-50% de las emisiones, mediante el Plan Nacional de Asignación (PNA). El PNA establece la cantidad de emisiones que podrá emitir cada sector implicado inicialmente: generación de electricidad con combustibles fósiles, refinerías, el sector del cemento, la cerámica y el vidrio; la siderurgia; el sector del papel-cartón y pulpa de papel. En caso de que estos sectores superen las cuotas asignadas tendrán que ir al mercado de emisiones para cubrir la parte de exceso de emisiones.
El mecanismo suscitò críticas y temores, en especial de organizaciones ecologistas que ven un peligro grave en el mal uso y abuso del comercio de emisiones. El mecanismo es perverso y debe suponer una medida adicional a las medidas reales de reducción de emisiones y realizarse de manera que garantice el cumplimiento del Protocolo. El primer PNA español (2005-2007), regaló una cantidad excesiva de derechos de emisiones a los sectores afectados. Igual en muchos países europeos, generando una fuerte distorsión del mercado de emisiones haciendo caer en picado el precio de la tonelada de CO2. El comercio de emisiones con este sistema no debe suponer que eviten asumir sus responsabilidades.
Principales Conclusiones del Cuarto Informe de Evaluación del Cambio Climático del IPCC
- La Ciencia: El primer documento presentado en París sobre la base científica, expresa que la mayor parte del calentamiento observado la mitad última del siglo pasado es causado por actividades humanas y concluye que el calentamiento del sistema climático es inequívoco.
- Los Impactos. El segundo documento sobre impactos, adaptación y vulnerabilidad presentado en Bruselas, concluye que el cambio climático afecta a millones de personas, ecosistemas y especies en todo el mundo. A no ser que inmediatamente reduzcamos las emisiones es probable que el cambio climático provoque mayores impactos y más severos.
- Las Soluciones: El tercer documento sobre mitigación presentado en Bangkok señala que los esfuerzos de las próximas dos o tres décadas serán cruciales, un mayor retraso en la acción implicará mayor impacto económico. Y resume un rango de opciones que incluyen: la eficiencia energética, las energía renovable, la mejora de la administración de las tierras de cultivo y pasto y la reducción de la deforestación.
Qué es el IPCC
El Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC) representa el mayor grupo de científicos independientes que trabaja para asesorar a los políticos e informar a los ciudadanos sobre la evolución del cambio climático que estamos generando
El IPCC fue establecido por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en 1988. Luego se reconocería que el cambio climático era muy grave y los jefes de estado necesitaban el consejo científico - independiente de intereses nacionales e influencia corporativa.
El IPCC es el encargado de proporcionar 'la política pertinente' pero no 'la política preceptiva', aconsejando a los responsables de tomar decisiones políticas en todos aspectos relacionados con el problema del cambio climático.
El IPCC está abierto a todos los países de lPNUMA y la OMM y se reúne en sesiones plenarias cerca de una vez al año, donde decide la estructura del IPCC, los principios, el programa y procedimientos de trabajo, y elige al Presidente y la oficina del IPCC.
También se acuerda el ámbito de los informes y la aceptación de los mismos. Las sesiones son realizadas en los seis idiomas oficiales de las Naciones Unidas y asisten generalmente centenares de representantes de Gobiernos y organizaciones participantes. El IPCC, el Presidente y la Oficina son respaldados por la Secretaría del IPCC.
El papel del IPCC es de aconsejar a los responsables de tomar decisiones políticas sobre el estado actual del conocimiento y proporcionar información pertinente y fiable del cambio climático. No realiza investigaciones científicas por si mismo, pero revisa publicaciones científicas relativas al cambio climático todos los años y resume el 'estado del conocimiento' en lo relativo al cambio climático en los Informes de Evaluación que se publican cada cinco años. Estos informes han llegado a ser obras de consulta uniformes, extensamente utilizadas por los responsables políticos, científicos, expertos y estudiantes. El IPCC produce también otros informes a petición de los gobiernos interesados, las organizaciones intergubernamentales o los tratados internacionales.
Todos los científicos y expertos implicados en producir y revisar el trabajo del IPCC lo hacen sobre la base de la voluntariedad.
Fuente: Greenpeace
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