Increíbles curiosidades sobre los caballitos de mar

La hembra deposita los ovocitos en el saco ventral del macho y una vez dentro los espermatozoides los fecundan. Se cree que esta capacidad les permite tener mayor descendencia ya que mientras el macho incuba los huevos la hembra puede crear nuevos ovocitos que introducirá en el macho prácticamente tras el parto.
El proceso de cortejo de los caballitos de mar es muy complejo y lento. El cortejo se inicia con el macho dando vueltas alrededor de la hembra y produciendo chasquidos. Durante días la pareja se mantiene junta, esperando el momento preciso en el que la hembra tiene los ovocitos a punto para la fecundación. Durante ese tiempo realizan un curioso “baile sincronizado” que puede durar 8 horas durante el cual el macho introduce y expulsa agua de su saco ventral para demostrar a la hembra que no está incubando otros huevos. Cuando los ovocitos están listos, la pareja se agarra de las colas prensiles y la hembra introduce los ovocitos en el macho.
Agitan la aleta dorsal 35 veces por segundo
Y a pesar de ese enorme esfuerzo son peces muy lentos, pudiendo moverse a una velocidad máxima de unos 150-200 cm por hora. En gran medida por esa posición vertical que han adoptado y su falta de aleta caudal.
Son voraces depredadores
A pesar de su pequeño tamaño (máximo de 30 centímetros y mínimo 1 centímetro) son capaces de comerse hasta 3.000 artemias (pequeños crustáceos braquiópodos) al día.
No tienen estómago
Y es esa la principal razón de que sean tan voraces. Al carecer de estómago, el alimento pasa rápidamente por el tracto intestinal y necesitan comer muchas presas para obtener nutrientes.
Tienen sus propias “huellas dactilares”
Cada caballito de mar es diferente a cualquier otro. Todos los caballitos nacen con unas protuberancias en la cabeza denominadas coronas que son únicas y permiten identificarlos al igual que a nosotros se nos puede identificar por las huellas dactilares.
Tienen una extraordinaria vista
Y no solo eso, son capaces de mover sus ojos de manera independiente, como hacen los camaleones, una capacidad que les facilita mucho la caza mientras se agarran con sus colas prensiles a corales o vegetación.
Pueden cambiar el color de su piel
Los caballitos de mar tienen en su piel unas células llamadas cromatóforos que les permiten cambiar el color y tono de su piel cuando se sienten amenazados o durante la fase de cortejo. La velocidad de cambio de ese color dependerá de la situación, siendo muy rápido en una situación de vida o muerte, por ejemplo.

Fuente: http://www.fordivers.com/ Jorge Mezcua

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