El hámster

Los cricetinos (Cricetinae) son una subfamilia de roedores, conocidos vulgarmente como hámsters. Existen 18 especies actuales distintas, agrupadas en siete géneros. La mayoría son originarias de Oriente Medio y del sureste de Estados Unidos. Al ser muy fáciles de criar en cautividad, son ampliamente usados como animales de laboratorio y mascotas. Todas las especies se caracterizan por las bolsas expansibles, llamadas abazones, ubicadas en el interior de la boca, que van de las mejillas a los hombros.
Especies de hámster
El hámster dorado o sirio puede medir cerca de 15 cm, es originario de Siria. Es usado como mascota. Su pelaje más habitual es de un tono marrón claro, pero hay variedades de la especie con distintos rasgos, como pelo más largo, que puede llegar a varios cm y requiere cuidados especiales. Los hámsters dorados son muy territoriales, y suelen pelearse hasta la muerte si se mantienen en una misma jaula con otros miembros de su especie.
Otros hámsters comunes como mascotas son las cuatro especies de hámster enano. El más común es el hámster enano ruso. Se suele confundir con hámster enano de Campbell, que pueden parecer iguales, pero es ligeramente más grande y tiene una cara distinta a la del hámster ruso, que mide la mitad del tamaño del hámster dorado. El hámster invernal recibe su nombre por los cambios de color del pelaje: normalmente de un tono grisáceo durante el invierno, cuando la luz solar se reduce a ocho horas diarias o menos, el hámster invernal cambia el color de su pelaje a un tono blanco casi uniforme.
El tercer hámster enano es el hámster Roborovski, de sólo 4 o 5 cm y extremadamente hiperactivo. Su pelaje es de color café. El cuarto es el hámster chino, el único con cola prensil, que suele medir 4 cm (la mayoría de los hámsters tienen colas muy cortas y no prensiles). Su tamaño y aspecto es más similar al de un ratón.
El hámster de campo europeo es el de mayor tamaño de todos.
Hámsters como mascotas
El cuidado de los hámsters como mascotas es similar, con diferencias en la alimentación y necesidades de alojamiento. Los hámsters enanos son sociables, y es preferible tenerlos en jaulas junto con un compañero del mismo género para evitar problemas de soledad. El hámster dorado es muy territorial y pelea con cualquier hámster que viva en la misma jaula, llegando a matarse entre ellos. Los hámsters chinos pueden alojarse en parejas o grupos, pero requieren una jaula espaciosa para poder vivir pacíficamente. Aunque son de naturaleza plácida, las hembras de hámster chino tienden a volverse agresivas con cualquier macho que comparta la misma jaula cuando están preñadas.
Los hámsters son animales nocturnos, lo que los convierte en malas mascotas para niños pequeños, ya que los períodos de actividad de unos y otros no coinciden.
Al contrario que las ratas, los hámsters no son muy buenos aprendiendo trucos, pero puede ser entretenido jugar con ellos y observarles. También son mucho más pequeños que los Conejillos de indias, aunque igual de sociables, y por tanto son una buena solución para hogares con limitaciones de espacio.
El hámster dorado es el más popular como mascota. Las especies china y de Roborovski son los hámsters menos comunes como mascotas.
Los hámsters son mascotas populares en la mayoría de países, excepto en Australia y Nueva Zelanda, donde su importación está prohibida.
Alojamiento
Los hámsters pueden tenerse en casa alojados en jaulas y terrarios. Las jaulas son más fáciles de trasladar, el animal puede usar sus barrotes para escalar y ejercitarse, y suelen tener una puerta frontal muy útil para las tareas de limpieza y mantenimiento. Por otra parte, los terrarios evitan que puedan caer heces y desechos fuera, permiten una mejor visión del hámster en su ambiente, y son un conjunto interior más tranquilo y protegido para el animal. En general, los terrarios son más adecuados para los hámsters enanos, que son más sensibles a los entornos intranquilos. Los hámsters de tamaño medio, como el dorado, disfrutan trepando por los barrotes, pero también les gusta mordisquearlos, lo cual, combinado con sus hábitos nocturnos, puede ser molesto. La escalada además supone un riesgo para el hámster. Por otro lado, una jaula (que siempre debe tener barrotes verticales y horizontales) está más abierta al ambiente exterior, lo cual puede ser preferible para estos animales y su naturaleza curiosa.
A pesar de su pequeño tamaño, un alojamiento adecuado debe tener una superficie de 30 x 60 cm mínimo, y un techo resistente, ya que son muy buenos escaladores. Las cajas y terrarios cerrados no deben ser más altos que anchos, para permitir una adecuada circulación del aire. Aunque de tamaño más pequeño, los hámsters enanos deben tener habitáculos de por lo menos 40 x 80 cm, ya que son muy activos, corren y escarban mucho, y suelen tenerse varios ejemplares a la vez; además, es más difícil sacarles de su alojamiento, ya que su pequeño tamaño aumenta el riesgo de accidentes o fugas.
Los hámsters con habitáculos mayores y más interesantes suelen vivir más tiempo, y ofrecen mayor entretenimiento visual. Desde hace años existen jaulas para hámster fabricadas en plástico inyectado, consistentes en módulos separados interconectados mediante tubos y toboganes rígidos. Estas jaulas suelen ser adecuadas solo para el hámster dorado, ya que los enanos pueden caerse por los toboganes (en lugar de resbalar) y lesionarse. Además, debe prestarse atención a la ventilación de los tubos; si no disponen de agujeros de ventilación y son demasiado largos, pueden concentrar humedad y metano (de la descomposición de las heces), causando enfermedades respiratorias e incluso cuadros de asfixia.
En alojamientos construidos a mano, se deben evitar materiales peligrosos para los animales. Los contrachapados y la madera de conífera no son adecuados, ya que los hámsters roen sus casas y el adhesivo y la resina son venenosos. Se puede conseguir un entorno seguro usando cola blanca soluble en agua para unir piezas sólidas de madera de abedul o haya, aunque los animales podrán roer un agujero a través de la madera y escaparse. Una jaula comprada puede venir equipada con varios niveles intermedios a modo de pisos, conectados mediante escaleras. Imitar un sistema similar usando cables o alambres para sujetarlos en lugar de piezas sólidas de madera supone un grave riesgo de lesiones para los animales en caso de caídas accidentales.
Las mejores condiciones ambientales para un hámster se dan en una habitación bien iluminada, con temperatura constante y moderada de entre 18 y 26 °C, apartado de la luz solar directa, que podría provocarle una hipertermia. Es importante evitar corrientes de aire. Aunque no pueden ver a distancias muy largas, los hámsters están más relajados y curiosos cuando se les ubica en una posición más alta que el suelo (al menos 65 cm).
El suelo del habitáculo debe estar cubierto con una capa gruesa de arena para roedores. La arena para gatos corriente debe evitarse; el hámster tendrá la tendencia de roer y tragar los pedazos, y puede ocasionarle la muerte. Pero la arena para gatos basada en papel o celulosa puede usarse sin problemas. No cualquier arena o sustrato para jaulas basado en cedro, pino u otras maderas con contener aceites aromáticos (fenoles), que pueden irritar el sistema respiratorio del hámster, el sistema renal, y la piel. Las virutas de álamo son completamente seguras, así como la basada en pulpa de papel reciclada, que además absorbe bien los olores.
Los hámsters construyen nidos para descansar en un rincón seguro y confortable de su jaula o terrario, por lo que necesitarán un suministro adecuado de trozos de papel o tela; debe evitarse el papel de periódico (la tinta comercial podría darles problemas de salud en caso de ingestión). El heno es también buen material para construir el nido hámster, pero no suele aconsejarse, ya que puede dar problemas si no está libre de pesticidas. También puede suponer un riesgo para la salud del animal si está algo seco y con bordes o puntas cortantes que pueden arañar al hámster, causándole abscesos. Los materiales para nidos basados en algodón esponjoso son muy peligrosos, ya que pueden enredarse alrededor del cuello y extremidades del animal, con lo que suponen un peligro de asfixia. Si se tragan, no pueden ser descompuestos por el sistema digestivo del hámster.
La posibilidad de darse un baño de arena (si la tienen disponible) proporcionará a los hámsters una estupenda distracción, y les ayuda en su limpieza.
La limpieza regular del hogar de un hámster es crucial para su salud. El habitáculo debe limpiarse al menos una vez a la semana, reemplazando el material que cubra el suelo de ser necesario. Los hámsters son muy regulares en sus hábitos de limpieza. Suelen elegir un lugar concreto para defecar y orinar. Las jaulas de hámsters enanos pueden limpiarse con menos frecuencia, y suele tener varios espacios destinados a las heces, normalmente ocultos. No son necesarios los productos químicos agresivos, basta con agua templada jabonosa. Los hámsters se orientan principalmente mediante el olfato, de modo que es importante conservar parte del sustrato y el material empleado en el nido, y reubicarlos en su lugar tras acabar la limpieza; de otro modo, el animal tardará en reconocer de nuevo su “hogar” lo que le desorientará y provocará una tensión innecesaria.
Es importante un lugar resguardado donde dormir y descansar durante el día.
Los hámsters dorados son animales solitarios que deben vivir separados cuando llegan a la edad adulta (hacia las siete semanas). Los hámsters enanos son más sociables y prefieren vivir en grupos, o con un compañero, pero deben vivir juntos antes de la edad adulta. Aunque lo habitual es que vivan varios ejemplares en un mismo habitáculo, pueden darse excepciones en las que dos ejemplares peleen de forma agresiva.
Si vive más de un hámster en la misma jaula, debe tener un espacio mínimo de 40 x 40 cm por animal, y con espacios separados para dormir. Es posible que los problemas de convivencia aparezcan después de una coexistencia pacífica, e incluso después de un apareamiento. En esta situación, los hámsters deben ser separados de forma inmediata o llegarán a matarse. Si un macho y una hembra conviven sin pelearse, se reproducirán muy rápidamente, empeorando los problemas de espacio.
Características
-Esperanza de vida: de 1,5 a 3 años, aunque se conocen casos en los que han vivido hasta 4 años, pero depende la especie.
-Peso Adulto: 30-40 g en Rusos; 100-180 g el Hámster Dorado
-Longitud: 8-10 cm Rusos; 15-18 cm Hámster Dorado
-Madurez sexual: 2,5 meses.
-Entra en etapa de celo: (después de los dos meses) cada 4 días.
-Tiempo de Gestación: 18-21 días. Rusos; 15-17 días Hámster Dorado
-Crías por parto: promedio de 7-8. Se han conocido casos de 19 crías.
-Edad del destete: 3-4 semanas
Reproducción
El hámster dorado o sirio es solitario por naturaleza, aceptando a otro ejemplar de su misma especie sólo para aparearse. El celo de la hembra es cada cuatro o seis días durante una noche. El hámster puede tener hasta quince crías o más. La hembra debe tener por lo menos diez semanas para su primer grupo de hijos de hámsters.
Apareamiento: para que puedan copular se debe introducir a la pareja en un territorio neutral, al atardecer o a la noche. Si la hembra está receptiva, se pondrá tiesa con la parte anterior de su cuerpo levantada. Entonces el macho se montará encima de la hembra durante unos segundos y se lavará, luego volverá a repetir este proceso varias veces. Cuando vea que uno de los dos ya no muestra interés en continuar, debe devolver a cada uno a su sitio correspondiente. Este proceso suele durar entre 20 y 45 minutos.
Gestación: la gestación es de tan sólo dieciséis días, durante este periodo la hembra está especialmente sensible y no debe ser molestada. A los doce días se debe hacer una limpieza general de la jaula, desechando toda la comida vieja y cambiando el lecho por uno nuevo. Se le debe dar a la hembra gran cantidad de materiales para construir el nido, como palitos de madera, papel higiénico picado, alfalfa, etc. No se debe molestar a la hembra durante los últimos días de gestación. Déle una alimentación variada y bastante cantidad de vegetales y frutas.
Nacimiento: la hembra generalmente pare en la tarde del decimosexto día. Hay que separar al padre porque si no se come a las crías. El parto dura menos de una hora y la madre se dedica especialmente a limpiar y lamer a sus crías, lo que estimula su metabolismo, que no es autónomo. Las crías nacen sin pelo y miden unos tres centímetros. Después de un parto normal queda todo limpio y seco.
Crianza: las crías crecen rápidamente y comienzan a comer alimentos sólidos a la primera semana de edad, pero la leche materna es indispensable las tres primeras semanas. No se deben tocar las crías durante las primeras dos semanas. Si se tocan, la madre las rechazaría y las mataría. A los doce días abren los ojos y comienzan a salir con mayor frecuencia del nido. A las tres semanas son independientes y pueden ser separadas de la madre. A los veintiocho días deben estar separadas por sexo, porque a esta edad comienza su madurez sexual.

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